Vuelos low cost de Malta a Bucarest
Ryanair y Wizz Air vuelan directo de Malta a Bucarest: 1.381 km, unas 2 h 11 de vuelo. Abajo: quién la vuela, desde qué aeropuertos y —donde tenemos suficiente histórico— cuánto cuesta normalmente.
- 2 aerolíneas low cost
- 1.381 km
- 2 h 11 de vuelo, aprox.
¿Cuándo te gustaría salir?
Para noviembre aún no hemos leído precios: deja tu email y te escribo en cuanto encuentre uno por debajo de tu cifra.
Quién vuela de Malta a Bucarest
Ryanair
Wizz Air
Se sale de: Malta (MLA). Se aterriza en: Bucharest Baneasa (BBU), Bucarest (Otopeni) (OTP).
Vuelos a Bucarest: desde dónde cuesta menos →Ryanair →Wizz Air →
Más ciudades en un viaje desde Bucarest
Aterrizas en Bucarest y sigues en autobús hacia las ciudades cercanas, volviendo a tiempo para el vuelo de vuelta.
Rutas similares desde Malta
Misma salida, distancia parecida: si el destino aún no está decidido, aquí se compara.
Malta → Budapest · 1.347 kmMalta → Barcelona · 1.234 kmMalta → Milán · 1.189 kmMalta → Katowice · 1.667 kmMalta → París · 1.738 kmMalta → Varsovia · 1.884 kmMalta → Londres · 2.108 km
Preguntas frecuentes
¿Qué aerolíneas vuelan de Malta a Bucarest?
Ryanair, Wizz Air. Los vuelos directos salen de Malta (MLA) y aterrizan en Bucharest Baneasa (BBU), Bucarest (Otopeni) (OTP).
¿Cuánto dura el vuelo de Malta a Bucarest?
Unas 2 h 11: son 1.381 km en línea recta. La duración real cambia con los vientos y con el aeropuerto de salida.
¿Cómo sé cuándo este vuelo cuesta poco?
Con un monitoreo en FlyDown: eliges el precio máximo y te escribimos en cuanto un vuelo de esta ruta baje de esa cifra. El plan Basic es gratis.
Rutas de los catálogos de las aerolíneas, actualizados continuamente. Precios indicativos: comprueba siempre en la web de la aerolínea.
Guías de temporada
Destinos · 9 min
Calor en invierno por menos de 100 €: adónde se vuela de verdad, con precios y temperaturas
Destinos · 9 min
Esquiar en avión low cost: vuelos a las pistas, cuánto cuestan y adónde conviene ir
Vuelos · 7 min
Black Friday y vuelos: cómo saber si la oferta es de verdad (y por qué a menudo no hace falta esperarlo)